"...el amanecer siempre es una esperanza para el hombre..." J.R.R.Tolkien.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Despertar




El pueblo se había levantado en armas. Tras siglos y siglos, milenio tras milenio, habían sufrido la tiranía de los viejos dioses, que ejercían su poder sobre la raza dominante de los hombres. Esos hombres, puestos en función de títeres por poderes supremos, habían sido el ojo controlador en un mundo aparentemente libre a voluntad de los verdaderos dueños.

Hacía milenios que aquellos dioses habían descendido a las tierras de los hombres, aún en su fase larval de evolución, y desde el despertar de la mente, los habían manipulado a consciencia, rimero por miedo y sometimiento, y después, cuando el hijo del hombre empezó a obtener conocimiento, mediante el engaño, y la falsa apariencia de libertad y seguridad en una sociedad corrupta. Los reyes supremos y los grandes líderes religiosos habían sido los medios por los cuales habían echo oír su voz, cuando tuvieron que ejercer su voluntad en la sombra, y quién sabe si no la habían ejercido a nivel terrenal hasta nuestros días. Aquellos seres, hechos a imagen y semejanza de los dioses, controlaron la voluntad de sus iguales, quién sabe con qué vil propósito que obedecía a poderes superiores de entidades malignas.

Milenios después de que sembraran la semilla del esclavo humano en la tierra, el hombre pudo ser capaz de ser su propio dueño,su propio amo, y dueño de su vida, su destino y su espíritu. Muchas calamidades, guerras, había pasado el hijo del hombre hasta alcanzar el despertar global que liberó las mentes de la red ilusoria con el que habían sido atados por estos poderes. Muchos fueron los llamados erróneamente locos por lograr alcanzar una ascendencia y vislumbrar otras alternativas, por el mero echo de retar a la opinión establecida, y el tiempo, tardío pero que al fín llegó, les acabó dando la razón.

El hombré volvió a sus raíces humanas, divinas, ya que el ser humano es una divinidad en sí misma y su propio dios, a su consciencia y amor por su entorno, perdido allá en el tiempo por la corrupción mental sufrida por estos seres, y su embrutecimiento espiritual. Resurgió el valor emocional y el crecimiento espiritual como meta en la vida, la moral por encima de los bienes materiales, el crecer como ser de luz y no albergar codicia y afan por alzarse en la gloria apollándose en las espaldas de otros. Volvió, si no bien el culto, el aprecio y la veneración a la natura y el cuidado de su planeta, su casa. El cultiuvar la igualdad en todos los seres vivos en pos de un avance hacia un futuro y a una sociedad avanzada. No había diferencias, ni guerras, ni falsas casas de mentiras que cultivaban granjas de hombres. Una sociedad avanzada, no puede seguir avanzando más. La utopía de un mundo perfecto, fue lograda.

Ahora,tras tanto tiempo, el ser humano logró, con calma y mucho dolor, la añorada consciencia, la unión global de la red de pensamiento humano, y mediante una sinapsis moral a nivel global, consiguió por fin aquella unión, lejos de credos, etnia o región, y se alzó en pos de la victoria de los dioses tiranos.

El ser humano, bajo todo pronóstico, logró alzarse sobre el monte del miedo y la mentira, y conquistar la cima de la verdad y la luz.




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